Dani García cocina gazpacho desde su casa

En el programa 10 de la octava edición de MasterChef España, el primero grabado después del confinamiento, Pepe Rodríguez (juez del programa y chef de El Bohío, en Illescas) advirtió a los concursantes que «toda España ha estado en las cocinas estos meses», por lo que ellos no podían ser menos.

Y así es, los informativos, las redes sociales y la ausencia de determinados ingredientes en los supermercados revelaban que la ciudadanía había conseguido, tras pausar sus apretadas agendas laborales y sociales, encender los fogones, para ver qué salía.

Hay quienes lo han hecho casi por primera vez, otros para rememorar viejas aficiones y otros tantos para conseguir perfeccionar esas técnicas que aún se les resistían cuando cocinaban los fines de semana.

A esta ola ha contribuido el exceso de tiempo libre, sí, pero también la aparición de determinados «profesores» que se han dado cuenta de que 47 millones de alumnos esperaban que les dijeran qué cocinar para poder lucirse.

España es el cuarto país del mundo, junto con Italia y tras Japón, EE.UU. y Francia, el país con más estrellas Michelín en sus restaurantes y un referente global en gastronomía a todos los niveles, desde las tapas y raciones de cualquier bar hasta los fogones del Basque Culinary Center, en San Sebastián.

Nombres como Jose Mari Arzak, Carme Ruscalleda, Joan Roca, Susi Díaz o Ferrán Adriá son embajadores de primera línea de nuestro país, y han sido muchos de ellos los que han encontrado en las redes sociales una ventana abierta a un país que ansiaba conocer sus secretos en la cocina.

En este contexto ha sido Instagram la red protagonista, algo que ya venían haciendo en este campo Facebook y YouTube al permitir vídeos de larga duración.

Los directos han permitido establecer una suerte de rutina diaria o semanal en que chefs y aficionados a la cocina se emplazaban a cocinar juntos o, simplemente, a ver cómo los platos tomaban forma.

Pero no sólo los directos, hay maestros de los fogones que han preferido preparar con calma sus recetas y acortar tiempos grabando el vídeo primero y subiéndolo a Instagram TV más tarde.

Vamos a ver con cuatro ejemplos por qué formatos se han decantado y cómo éste ha determinado su forma de comunicar, comenzando con David Muñoz y Dani García:

David Muñoz  (@dabizdiverxo)

El chef madrileño, conocido por su cocina atrevida y sin complejos, es el propietario de los restaurantes DiverXO (Madrid) y de StreetXO (Madrid y Londres). Es además conocido por ser marido de la presentadora Cristina Pedroche.

En su perfil cuenta con 1.060.000 seguidores y 1.039 publicaciones, en su inmensa mayoría de platos que ha ido creando en sus restaurantes.

Dada la complejidad de sus recetas, ha sido durante el confinamiento cuando ha comenzado a hacerlas para «el gran público», estrenándose el 1 de abril con su receta de lentejas estofadas al curry con carabineros, hierbabuena y limón.

 

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Montaña rusa de sabores y sensaciones!!! ❌⭕️at home

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Muñoz no ha querido arriesgarse con sus recetas, mostrarlas al público era algo nuevo, y ha optado por vídeos grabados por Cristina Pedroche y editados por él mismo después desde el apartamento en el que ambos viven en el hotel NH Eurobuilding (donde está situado DiverXO) en Madrid.

Estos vídeos de unos 10 minutos de duración van mostrando el paso a paso de la receta, con cortes con procesos que duran demasiado, además de una constante demostración por parte del chef de las reacciones que provoca el cocinado, fruto también de su carácter.

Con un estilo basado, muchas veces, en ingredientes poco tradicionales, y un uso (a veces excesivo) de sus productos propios (como las salsas Dabiz Muñoz XO), Muñoz no deja mucho lugar a la variación en cuanto a los ingredientes, en pocas ocasiones ofrece verdaderas alternativas con ingredientes más tradicionales o de uso más doméstico, lo que en muchas ocasiones le resta accesibilidad y público.

 

Dani García (@danigarcia7)

El chef marbellí curtido en los fogones de Martín Berasategui y colaborador de Mc Donald’s acumula hasta tres estrellas Michelín gracias a sus restaurantes BiBo, Leña y Lobito de Mar (todos ellos conforman el Grupo Dani García).

En su perfil cuenta con 284.0000 seguidores y 2.067 publicaciones de muy diversa índole, desde recetas hasta fotos costumbristas o asistencia a seminarios y congresos de cocina.

Como ocurrió con David Muñoz, su primer vídeo en Instagram TV fue durante el confinamiento, lanzándose a preparar una ensalada de pimientos asados con mozzarella.

En esta primera publicación fueron sus dos hijas las que móvil en mano fueron grabando a su padre, el cual no incluyó siquiera el título de la receta en la misma. Eso sí, en todo momento pidió perdón por la inexperiencia: «somos nosotros 3 con un móvil así que perdonar los posibles fallos !!!».

Más adelante sus vídeos se han ido «profesionalizando», utilizando un trípode como punto de apoyo para mostrar un plano medio o general y acercando el móvil al plato cuando ha sido necesario.

Con un lenguaje afable de «padre cocinero», al que ayudan su carácter y su apariencia física bonachona, el chef ha llegado a publicar hasta 36 recetas en vídeo, en las cuales ha ido desde las recetas más tradicionales (tortilla de patata, carbonara, gazpacho…) a la re-invención de platos que podrían considerarse fast food (mac&cheese, nuggets…).

Si bien éstas no han estado compuesta por ingredientes muy sofisticados, cuando los ha habido García ha ofrecido alternativas al alcance de todos para poder realizarla.

En el próximo artículo veremos los ejemplos de Alberto Chicote y Jordi Cruz, estilos diferentes entre sí y también con respecto a los de David Muñoz y Dani García.

Mientras tanto, iremos viendo cómo va ese guiso que ya huele desde aquí…

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