Verónica, recrea la historia del único caso registrado en España que habla de cosas inexplicables, fenómenos paranormales. En “El expediente Vallecas” el agente de policía encargado del caso, que presenció lo ocurrido aquella noche en la casa de los Gutiérrez, José Pedro Negrí, relata las extrañas circunstancias en que la niña murió, así como el inquietante aspecto de la casa cuando los agentes irrumpen en ella a altas horas de la madrugada; paredes pintadas con símbolos que ahuyenten a los espíritus, colchones manchados a causa de algo que describen como “babas” y una familia aterrorizada que no daba crédito a lo que estaba pasando. Ellos mismos cuentan cómo los crucifijos y los muebles de la casa se movían, cómo su hija, Estefanía Gutiérrez Lázaro, hacía movimientos extraños e incluso decía cosas impropias de una niña de 14 años y cómo esa noche, una enorme figura les vigilaba desde el pasillo.

Todo esto, queda perfectamente plasmado en la película. 105 minutos en los cuales no puedes apartar la vista de la pantalla esperando ver qué le pasa finalmente a Verónica y su familia, qué es lo que se ha apoderado de la casa y cómo pueden hacer que desaparezca para que deje de atormentarlos por las noches.

Suma credibilidad el hecho; no sólo de que esté basado en un caso real; sino de que se puedan incluir en la película las fechas exactas de lo ocurrido. Tres días de agonía en los que Verónica tendrá que enfrentarse a sus miedos, viviendo con la necesidad de proteger a sus hermanos sin saber qué la está sucediendo, pero siendo consciente de que todo es culpa suya por haber hecho mal las cosas. Y es que, jugar con la ouija puede tener graves consecuencias.

Paco Plaza, con sumo lujo de detalles, nos traslada a una época diferente, que cuenta, sin embargo, con clásicos reconocibles por todos como los Héroes del Silencio o los colegios sólo de niñas con monjas siniestras, que nos sitúan perfectamente en el lugar y el tiempo de la historia; dónde los chavales compraban por fascículos los tebeos, las revistas… que es dónde, precisamente, Verónica encuentra el oscuro mundo de lo sobrenatural.

Sandra Escarcena debuta como actriz protagonista en su primer largometraje, junto con sus tres hermanos en la ficción; Bruna González, Claudia Placer e Iván Chavero, que añaden un punto de comedia que no deja indiferente, formando parte de la atmósfera en la que los hermanos de Verónica tienen un papel fundamental.

No es una película con escenas de terror extremo, pero sí va creciendo en intensidad, abriendo poco a poco las puertas a un final impactante, con imágenes, incluso, de las escenas reales.

Un caso del que se ha hablado en Cuarto Milenio y que todavía sigue helando la sangre a aquellos que lo vivieron en primera persona… no es un caso cualquiera, pero lo que está claro es que seguirá archivado y… SIN RESOLVER.

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