Adelante, puedes pasar. Disculpa el desorden, hace poco que está libre y no he podido limpiar. En realidad, hace ya tiempo, pero si te soy sincero, no me apetecía parar por aquí. El aire está demasiado cargado, huele a tristeza y llanto. Ayúdame y abrimos las ventanas que respire.

He traído pintura, no creo que sea este el color que más te guste, veo demasiadas malas intenciones, rabia y dolor en las paredes. Se ve que tienen humedades llenas de mentiras, sin olvidar esas telarañas de hace ya demasiado tiempo.

Si te asomas al balcón, te enamorarás de las vistas: una playa siempre serena, en calma, con un Lorenzo que invita a soñar. Una arena que con el tiempo borra las pisadas, tan fina que apetece tumbarse en ella y respirar esa calma. Un agua cristalina, un espejo al universo que hay dentro de él.

Si te fijas, aquí hay de todo, bueno en realidad hay de casi todo. Falta todo aquello que yo no puedo dar. Faltas tú y tu mundo. Que si nos lo proponemos, hay sitio suficiente para los dos. Me encargaré de ordenar este desastre, de tapar todos los huecos que el huracán ha dejado. Reforzaré los cimientos para que nada pueda derrumbar lo que empecemos.

No te pido que te quedes toda la vida. Empieza viniendo esta noche, cenaremos en el balcón, prepararé tu plato preferido, escucharemos a Ismael Serrano, sin olvidar unas cuantas velas. Cogeremos la guitarra, y cantaremos toda la noche. Bailaremos si te apetece. Incluso podemos saltar, pasear por la orilla y tumbarnos a respirar. Olvidar todo lo que nos ahoga en la gran ciudad, despejarnos de la rutina y vivir nuestra noche.

Lo que tenga que venir, vendrá, en su momento determinado, yo no soy nadie para decidir cuándo y por qué. Pero si quieres ir dejando algunas cosas, te invito a mi vida.

 

Artículo anterior¡Ay que ver, cómo está el patio!
Artículo siguienteEntrevista a «La Tourné»
Pablo Mateo
(El Ejido, Almería, 1993) estudiante y monitor de actividades físico-deportivas. Compagina la escritura y los estudios desde edades muy tempranas. A la edad de 20 años, decidió volar de casa e instalarse en Granada. Escribe su pequeña historia, y la comparte con el mundo. Siempre de una forma muy personal y diferente. A finales de 2016, decide publicar su primera obra titulada “El Yin & el Yang”, donde recoge todas esas historias (fotografías), acompañado por diferentes escritoras y colaboraciones.

Dejar respuesta

¡Por favor, deja tu comentario!
Por favor incluye tu nombre aquí