Evolución de la estimación de voto | Elaboración: @pablocalv

Los politólogos sabemos que no estamos de vacaciones hasta que el CIS, a principios de agosto, presenta los resultados de su estudio de julio. Esto pasó el viernes, y antes de salir ¡corriendo! a la playa voy a hacer un repaso a través de cuatro gráficos de lo más comentado en los últimos días: el crecimiento de la estimación de voto del PSOE, que pasa de un 20% en abril a un 25% ahora (ej: huffpost, eldiario.es, o El Mundo)

Todos conocemos la turbulenta historia del PSOE en el último año: en junio de 2016 salva una bola de partido evitando un sorpasso por parte de Podemos que todos daban por hecho, se convierte en el partido necesario para acabar con los 9 meses sin gobierno, lo que le lleva a una crisis interna sin precedentes en la que Pedro Sánchez acaba dimitiendo el 1 de octubre. No siendo esto suficiente culebrón, Pedro decide concurrir a las primarias internas de mayo, que gana con rotundidad, con un discurso que defendía la “vuelta a la izquierda” del PSOE. Para culminar la historia con un final feliz para los socialistas (por el momento), el PSOE parece recuperar fuelle en las encuestas.

 

¿Qué dice el CIS sobre la remontada del PSOE?

El CIS viene a certificar lo que llevamos observando durante meses, desde que el PSOE tocó suelo en diciembre de 2016 ha seguido una tendencia ascendente en las encuestas. No, la tendencia alcista de los socialistas no empezó con la victoria Pedro Sánchez en las primarias, aunque es innegable que a partir de junio el PSOE ha repuntado. El primer gráfico muestra las estimaciones de voto a partir de julio de 2016 de las principales empresas demoscópicas, en todas, en mayor o menor medida, se observa una tendencia similar: subida progresiva del PSOE a partir de diciembre, ligera caída de Podemos a partir de enero, caída del PP, seguramente acusando los casos de corrupción, y subida de ciudadanos a un ritmo similar.

Gráfico 1- Evolución de la estimación de voto según empresas demoscópicas | Elaboración: @pablocalv

 

¿Efecto Pedro Sánchez?

Sin duda entre la fecha de las primarias y julio ha habido un repunte del PSOE, pero ¿cómo se refleja esto en la valoración de Pedro Sánchez como líder? Pues bien, el segundo gráfico muestra la valoración media de Pedro Sánchez como líder utilizando una escala del 0 (muy malo) al 10 (muy bueno), para los votantes de PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos. En el gráfico se observa una recuperación entre sus propios votantes  con respecto a octubre de 2016 cuando, en el peor momento interno de los socialistas, lo votantes de este partido dieron a Pedro Sánchez una nota media de 5.76 frente al 6.46 que conseguía en julio de 2017 y al 6.09 que le otorgan ahora. Sí, entre los votantes socialistas la valoración de Pedro Sánchez aún no ha alcanzado el nivel de hace un año, pero la tendencia es ascendente. Lo que sí destaca es que entre los votantes de Podemos Sánchez sí alcanza la mejor valoración media en el último año (4.44).

Gráfico 2- Evolución de la valoración media de Pedro Sánchez | Elaboración: @pablocalv

 

¿De dónde viene la recuperación del PSOE?

La pregunta lógica a estas alturas es: ¿de dónde sale la recuperación socialista? Dos claves aquí, la primera está en el siguiente gráfico, que muestra la fidelidad de voto de los principales partidos, es decir, el porcentaje de votantes que repetirían su voto de 2016 si hoy hubiera elecciones. La fidelidad de voto socialista cayó hasta el 55% (octubre de 2016), y después subió 10 puntos hasta abril de 2017, para en cuatro meses subir 10 puntos más, alcanzando el 74% en julio, y recuperando un nivel similar al del resto de partidos (incluido el PP que suele tener una fidelidad de voto más alta, pero que parece estar acusando los casos de corrupción). La mayoría de esos votantes socialistas de 2016 que, habiendo perdido la confianza, ahora vuelven a decir que votarían al PSOE eran indecisos que no habían llegado a cambiar de opción y respondían “no sabe” cuando se les preguntaba por a qué partido votarían en unas hipotéticas elecciones. Una pequeña porción del voto que vuelve a fidelizar el PSOE viene de votantes socialistas que declaraban que votarían a Podemos. Sí, el PSOE parece estar frenado esa fuga de votos, después de años. Esa fuga suponía el 6.1% de los votantes socialistas en octubre de 2016, y ahora se quedan en el 3.1% (para tomar un poco de perspectiva, este porcentaje llegó a alcanzar el 26% de los votantes socialistas en enero de 2015).

Gráfico 3- Evolución de la fidelidad de voto | Elaboración: @pablocalv

 

¿Y qué pasa con la lucha por la izquierda?

La segunda clave del crecimiento socialista se encuentra en el “giro a la izquierda” de Pedro Sánchez durante la campaña de primarias. El objetivo de este movimiento era acercarse a los potenciales votantes socialistas que ahora optan por Podemos. Y ha habido un pequeño cambio, el PSOE crece principalmente por la fidelización de voto, pero también por una fuga considerable de votantes de Podemos: en abril el 2.2% de los votantes de Podemos en 2016 decían que votarían al PSOE, en julio este porcentaje había crecido hasta el 7.5%. Y esto sí parece un éxito de la campaña de Sánchez. Pero, ahora que parece que el PSOE está a la ofensiva para recuperar los votantes que perdió por la izquierda desde 2011, ¿cómo ha cambiado la predisposición de los votantes de Podemos a escuchar al PSOE de Pedro Sánchez? El último gráfico muestra la probabilidad declarada, medida en una escala del 0 al 10, de que los votantes de Podemos voten el PSOE. Entre abril y julio ha descendido el porcentaje de votantes de podemos que bajo ningún concepto votarían al PSOE (un 0 en la escala) del 41% al 33%. Como consecuencia ha crecido sobre todo el grupo con probabilidades bajas de votar al PSOE (1 – 3), del 20% en abril al 24% en julio. En los grupos de probabilidades medias (4 – 6) o altas (7 – 9), el crecimiento es del 3% en conjunto, más lento.

Gráfico 4- Probabilidad de que los votantes de Podemos voten al PSOE | Elaboración @pablocalv

Bueno, pues ya nos podemos ir al chiringuito tranquilos: la tendencia se confirma, es verdad, el PSOE está al alza, pero aún tiene mucho camino por andar para fidelizar su voto, y a la vez intentar recuperar parte del voto potencial que ahora mismo está en Podemos. Estos días también se han podido ver análisis mostrando la ventaja clara de Podemos en tramos de edad inferiores, tendremos que esperar a tener más datos, pero parece que los votantes de Podemos receptivos a la nueva etapa socialista no son de los segmentos “jóvenes-urbanos”, que parecen ser el voto que con bastante éxito ha fidelizado Podemos en muy poco tiempo de existencia. En este escenario la pregunta es: habiendo un voto de Podemos consolidado, ¿hasta qué punto puede tener éxito una estrategia que aleje al PSOE del centro en busca de votantes que se encuentran cómodos Podemos? Lo vamos viendo. Pues eso, lo dicho, ¡una de boquerones fritos!

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