Paseando por pleno centro de Madrid, abandonamos la Plaza de España para encaminar nuestros pasos por la calle Martín de los Heros. El arte y el espectáculo dan identidad a esta especial calle madrileña, con su Paseo de la Fama, con su cine Renoir… y con su Escuela de Artes Escénicas, Acting.

La historia de Acting la escribe la jovencísima Patricia Chávarri, de 25 años, de los cuales ya suma cuatro años defendiendo su sueño a capa y espada. Ella  forma parte de la nueva especie de jóvenes emprendedores españoles que, en plena crisis, decide luchar por lo que cree. Y decide conseguirlo.

Así empezó todo

Con 18 años, Patricia comenzó a formarse en el mundo de la interpretación, compaginándolo con la carrera de periodismo. Su experiencia interpretativa fue enriqueciéndose tras pasar por diferentes escuelas, y es cuando Patricia comienza a gestar una idea no poco ambiciosa para su juventud: aunar en una escuela todo lo bueno que había aprendido en otros centros, con el añadido de ofertar aquello que los demás no ofrecían.

Es así como en 2011 Patricia enfila camino hacia el banco para pedir un préstamo. Acting estaba a punto de nacer: «En plena crisis, existía un problema, y era que los bancos confiasen en mí. Tuve la suerte de encontrar uno que respaldaba este tipo de proyectos, y gracias a ello, pude abrir Acting«.

Levantar un sueño

«Era un sueño que llevaba luchando desde los 18 años. Tuve que demostrar muchas cosas. Tuve que demostrar que sabía lo que hacía, que había una oportunidad de negocio y un futuro para mí». Un reto difícil aquel, el de levantar una empresa a los 22 años. Reto que Patricia comenzó a compartir pronto con nuevos compañeros: «Encontré a unos profesores que estaban tan locos como yo y que creyeron en mí. Logré formar un gran equipo, del que a día de hoy me siento muy orgullosa, y que han ayudado a crecer a Acting«. Juntos tuvieron que superar muchos problemas, sobre todo a la hora de arrancar: «Empezamos con muy pocos alumnos, tuvimos que aprender qué funcionaba a base de prueba-error, y siempre intentando cubrir gastos».

El acondicionamiento del local también supuso un gran esfuerzo que afrontar: «El edificio era tan antiguo que tuvimos que hacernos cargo de bastantes reformas.  Un año, tuve que cerrar la escuela durante cuatro meses, en el peor momento posible. Supuso tirar a la basura todo el trabajo que llevábamos haciendo en dos años».

Marcar la diferencia

Acting no es una escuela de artes escénicas al uso. Patricia nos revela por qué es diferente: «La competencia es muy dura, hay muchas escuelas en Madrid. Pero por lo que la gente nos identifica es por la cercanía que transmitimos a nuestros alumnos. Trabajamos en grupos reducidos, y nos involucramos no solo con la formación de los alumnos, sino también con su futuro laboral. Desde el primer momento ayudamos a la gente en la búsqueda de audiciones y castings, y los trabajamos juntos para superarlos con éxito».

¿Qué nos ofrece Acting?

Acting se define por su especialización en la docencia de teatro musical (interpretación, canto, baile e interpretación gestual), clases tras las cuales muchos de sus alumnos han alcanzado el éxito profesional. Pero el abanico de cursos que ofrecen va mucho más allá: «Ofertamos también bailes latinos, de salón, preparación de coreografías. Empezamos a destacar también por la preparación de bailes de boda. Entre nuestros cursos, también ofrecemos formación en doblaje, canto particular y teatro en inglés para niños». Patricia nos apunta que la escuela no se limita solo a la enseñanza; sus instalaciones también se prestan a ser alquiladas para castings y ensayos de obras.

En esencia, Acting es un espacio abierto a todo el mundo: «No hace falta querer ser actor para apuntarse a la escuela. Nuestras clases sirven también para desahogarse al salir del trabajo, para romper con el estrés, a un precio asequible a todos los bolsillos».

Con todo, la escuela también hace las veces de teatro. «Todos los viernes y sábados, compañías que están girando, tanto de Madrid como de fuera, vienen a representar aquí. Acting se convierte en una sala alternativa».

Seguir creciendo, seguir soñando

De cara al futuro, Patricia nos transmite su deseo de seguir haciendo crecer la escuela que hace cuatro años era tan solo un sueño. «Seguiremos ofertando y adaptando mejor los cursos a las necesidades que las artes escénicas vayan demandando. Además, esperamos  llegar a un punto en el que podamos realizar nuestras propias producciones, contando con nuestros propios alumnos».

www.actingescueladeartesescenicas.com

 

«Algunas personas sueñan con hacer grandes cosas, mientras otras están despiertas y las hacen»  – Anónimo

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