Auron Play
Imagen modificada del youtuber Auron Play

Los youtubers van ganando influencia social día a día y existe la posibilidad de que los partidos políticos decidan crear sus propios youtubers para posicionar sus mensajes allí donde los medios de comunicación tradicionales y redes sociales, como Facebook o Twitter, no llegan. Esta tarea es difícil, pero si se desarrolla con inteligencia tendrán a su disposición un nuevo canal de comunicación de gran audiencia potencial y mínimo coste.

 

¿Quiénes son los youtubers?

Como casi todas las personas saben, los youtubers son creadores de contenido audiovisual que difunden a través de YouTube, la web de vídeo más grande de internet. Los más exitosos se han convertido en verdaderos fenómenos sociales con decenas de millones de suscriptores en todo el mundo. En el caso de nuestro país, el youtuber español más influyente es Rubén Doblas «El Rubius» que cuenta con más de 25 millones de suscriptores en Youtube y 10 millones en Twitter.

Las empresas no son ajenas a esta situación y llevan años patrocinando a youtubers para que vistan la ropa de su marca, utilicen los ordenadores de su compañía o jueguen a los videojuegos que están a punto de sacar a la venta. ¿Qué valor publicitario tiene que un youtuber de 25 millones de suscriptores luzca en sus vídeos una camiseta que puede comprarse por internet de forma inmediata? El valor no es difícil de imaginar, puesto que las empresas recurren constantemente a youtubers famosos para aumentar sus ventas, lo que es indicativo de resultados satisfactorios. Sin embargo, el objetivo de este artículo es analizar este potencial desde el punto de vista de los partidos políticos y no desde el de las empresas.

 

¿Realmente los youtubers influyen socialmente?

Los youtubers influyen socialmente sobre sus seguidores en la forma de vestir, hablar y comportarse, especialmente sobre los más jóvenes. En este sentido contamos con un comprobable antecedente sociológico. Sin embargo, el interrogante es obligatorio: ¿podría esta influencia llegar hasta el punto de cambiar o modificar su pensamiento político?

Es realmente complejo hacer una interpretación exacta al respecto, ya que no hay investigaciones académicas sobre la influencia que los youtubers políticos podrían ejercer en el campo de la política, por la razón de que no existen; y esto me resulta sorprendente en tanto que demuestra la falta de perspectiva en los responsables de área. A pesar de todo, lo más sensato es considerar que el impacto sería mayor sobre las generaciones más jóvenes, y a medida que estas se vayan sucediendo se incrementará esta, al mismo ritmo que el predominio de los medios de comunicación tradicionales se reduce.

Hace unos meses se produjo un caso muy interesante que nos permite analizar este fenómeno. El youtuber español, Raúl Álvarez «Auronplay», que es uno de los más conocidos en nuestro país, hizo unas declaraciones en las que criticaba a los medios de comunicación por hablar del sueldo de los youtubers mientras, según su opinión, “en Venezuela están matando a la gente por luchar por sus derechos”. Estas declaraciones produjeron un aluvión de comentarios por parte de sus seguidores, tanto españoles como latinoamericanos. En este sentido parece probado que un youtuber célebre, que cuenta con más de seis millones de suscriptores en Youtube y casi dos millones de seguidores en Twitter, es capaz de actuar como líder de opinión e influir en la opinión pública de su audiencia.

Imagen modificada del youtuber El Rubius

 

¿Es beneficioso para los partidos crear youtubers políticos?

Volviendo al tema central de este artículo, voy a realizar un análisis basado en mi experiencia como asesor de comunicación y mi conocimiento científico del funcionamiento de Youtube, para hacer una aproximación a lo que supondría la creación de youtubers políticos, al servicio de un partido.

Es indiscutible que incorporar a los medios de propaganda y difusión de una determinada formación política algo no experimentado, entraña una serie de riesgos y, por otro lado, puede aportar muchos beneficios. La principal ventaja de este nuevo canal de comunicación es la amplia audiencia potencial con la que los partidos políticos conectarían y el bajo coste de producción de los contenidos, ya que tan solo es necesario un ordenador, una cámara, un micrófono y un profesional experto en el tema para poner en marcha el proyecto.

Respecto a los riesgos, la principal amenaza para el partido está en la posibilidad de que la imagen del youtuber político supere a la marca de la organización o de los líderes políticos entre los usuarios de esta web. Por otro lado, el partido podría perder el control sobre sus youtubers si estos no tienen la formación adecuada o difunden contenidos con mensajes no ceñidos al argumentario oficial. Sin embargo, estos riesgos son prevenibles con un equipo de trabajo bien organizado y una revisión estricta de los mensajes difundidos por los youtubers del partido.

 

¿Qué contenidos deberían elaborar los youtubers políticos para ser exitosos?

Para que los contenidos elaborados por los youtubers políticos sean exitosos, es decir, alcancen cifras elevadas de audiencia, deben adaptarse a los formatos que son atractivos en Youtube. Estos contenidos están caracterizados por ser divertidos y polémicos; vídeos donde lo visual, lo dosificado, lo rápido y lo simple se imponen a contenidos más densos y complejos.

En este sentido deben adaptarse a las “reglas de juego” establecidas por la audiencia de Youtube y crear mensajes que poco o nada tienen que ver con la comunicación política tradicional. Estos deben contener un lenguaje visual y oral, con predominio de la imagen no verbal, donde la personalidad del youtuber juega un papel esencial a la hora de seducir y atraer al público objetivo del partido.

La máxima de un buen portavoz es que “el portavoz no responde preguntas, sino que coloca sus mensajes”. Los youtubers políticos serán los nuevos portavoces de los partidos en esta web y deben ser capaces de transmitir los mensajes del partido de forma indirecta y estimulante, ya que nadie está interesado en ver vídeos de propaganda en Youtube. Sin embargo, sí pueden estar predispuestos a consumir contenidos políticos difundidos con una envoltura acorde al sentido estético de esa joven audiencia.

El desafío está planteado, pero son los directores de comunicación de los grandes partidos los que deben atreverse a aceptarlo.

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