Dicen: ‘’Más vale malo conocido que bueno por conocer’’. Lo dicen los cobardes, aquellos que tienen miedo al cambio. Lo dicen aquellos temerosos a descubrir que hay un mundo nuevo donde antes solo veían oscuridad. Lo dicen las personas acostumbradas, aquellas que no han saboreado la derrota, aquellas que lo han tenido todo siempre y nunca se han manchado las manos. Lo dicen, a diferencia de los anteriores, los que temen ver que se equivocaban, los que temen avanzar por lo que puede venir. Lo dicen los que conocieron lo malo y temen volver a caer en ello, sin darse cuenta de que un nuevo amanecer se aproxima.

Soy de las personas que cree que hay que caer para poder aprender. Hay que equivocarse y aprender de los errores, hay que arriesgarse y descubrir qué pasaría. Hay que ser valiente y tomar riesgos. Hay que entender que las personas y las circunstancias evolucionan, que el tiempo pasa y nosotros con él, hay que comprender que pase lo que pase, evolucionar y cambiar no es malo, sino una etapa por la que hay que pasar.

España, necesitamos un cambio. Necesitamos algo nuevo, algo que cambie nuestra visión. Ya es hora de que aprendamos del pasado, aunque visto lo visto seguimos cayendo una y otra vez en el mismo error, pero ha llegado la hora de que nos levantemos. Ha llegado la hora de que nos unamos y, por primera vez en mucho tiempo, aprendamos que el cambio es bueno, necesario.

Salimos a la calle a manifestarnos por Gran Hermano, salimos a la calle para celebrar la victoria de nuestro equipo, pero no somos capaces de salir por nosotros. No somos capaces de salir y luchar por nuestra libertad, reivindicar nuestros derechos. Salir y expresarnos libremente.

Hace unos meses presencié una manifestación por un circo que había en un pueblo. Eran unas 7 personas con sus pancartas gritando a los cuatro vientos. Reivindicaban que los animales no deberían estar enjaulados, deberían ser libres y no marionetas de circo. Me pareció curioso, me hizo pensar en cómo luchamos por aquello que no nos afecta directamente, en cómo priorizamos algo que no nos afecta personalmente. En cómo nosotros mismos nos acabamos convirtiendo en marionetas de circo. Quienes nos dirigen son los que están en el poder, y nosotros no somos capaces de cortarnos las cuerdas, no somos capaces de enfrentarnos y de demostrar que pensamos y creemos en nosotros, en mejorar y avanzar.

Me pregunto dónde quedó el 15-M, dónde quedó el luchar por combatir el bipartidismo, dónde quedó el creer que los de arriba nos manejan a su antojo, dónde quedó el luchar por lo que consideramos justo, dónde quedó todo eso.

El 26 de junio habrá una nueva oportunidad de cambiar. Una nueva oportunidad de conseguir salir del pasado. Habrá una nueva oportunidad de evolucionar, de votar y de equivocarnos, pero cambiando, no cayendo en el error otra vez.

Ha llegado la hora de que la población salga, reivindique lo que es suyo, sea capaz de luchar por sí mismo, por sus intereses, por aquello que les afecta directamente. Ha llegado la hora de darnos cuenta de que al igual que en un circo están jugando con nosotros, ha llegado la hora de que reivindiques tus derechos, reivindiques tú honor, porque son los de arriba, aquellos que tienen el control y el poder, quienes juegan con nosotros como si piezas de un puzzle se tratase. Ha llegado la hora de que tomemos las riendas.

Son los que están en el poder los que tienen siempre las de ganar sin importarles los de abajo, sin importarles el pueblo. Ha llegado la hora de que votemos por el cambio. Es tiempo de cambiar, de caer y aprender, de empezar una nueva etapa.

No sé si el futuro que viene será bueno, pero lo que sí sé es que me he cansado de ser una pieza más de un juego en el que no tengo voto ni opinión. Quiero hacer algo por mí y por los míos, y en ocasiones como las dadas este 26 de junio, tenemos la opción de hacer algo, de mostrar nuestro descontento, de conseguir cambiar la situación por la que tantas penurias nos han hecho pasar.

Ha llegado la hora de votar por el cambio. Por ti y por los tuyos. Por los tiempos que vienen y vendrán. Votes a quien votes, hazlo. No dejes de votar, porque tenemos la oportunidad de hacer cosas, de mejorar nuestro país, y no deberíamos dejarla escapar.

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