Albert Rivera durante un pleno del Congreso, junio de 2018
Albert Rivera durante un pleno del Congreso, junio de 2018 | Flickr de Ciudadanos

En pleno 2018 a nadie se le escapa ya que la dictadura, la represión o la propia figura de Francisco Franco han sido para la derecha española una suerte de panal de rica miel al que como cien mil moscas acudieron y por golosas murieron presas de patas en él.

Con el debate en torno al Valle de los Caídos, el Partido Popular de Pablo Casado, teóricamente más escorado a la derecha y capitaneado por un líder con declaraciones sobre la memoria histórica poco afortunadas, lo ha vuelto a hacer.

Y es que en un tema tan sensible a nadie se le escapa que de poco o nada sirven las medias tintas o, como se dice coloquialmente, si te quedas en medio, te atropellan.

El talante democrático que puede distanciar (aún) al PP de formaciones de derecha radical como Vox queda en suspenso en momentos como éste que requieren de una obligada polarización: o se está a favor de la retirada de los restos o se está en contra.

A la luz de lo que arrojan las actas del Congreso, en 2017 todos los grupos (excepto el popular, que se abstuvo) votaron a favor de que Cuelgamuros dejase de ser un mausoleo franquista. Actas que hoy se dirían papel mojado si tenemos en cuenta la postura de otras tantas abejas que han caído en la trampa del panal de rica miel: las de Ciudadanos.

Sí, los nuevos partidos no han querido ser menos en el debate en torno a si aún hay o no vestigios de la dictadura en nuestra sociedad. Mientras Podemos ha tenido fácil escoger bando, aunque sin abanderar la lucha con un PSOE en el Gobierno, Ciudadanos, una formación de corte liberal que siempre se ha presentado “sin ataduras ni mochila”, ha pecado de inocencia.

Declaraciones banales como el no ser éste un tema prioritario, han terminado por dilapidar una estrategia comunicativa y de oposición que no ha evitado que las encuestas volvieran a premiar al “bipartidismo”.

¿Acaso alguien cree que sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos ocupa la agenda de los 17 ministerios? ¿Acaso nunca es un buen momento para abordar un tema que cerraría una negra etapa de nuestra Historia de la que aún muchos son supervivientes?

Albert Rivera, tras casi tres meses de Gobierno socialista, no ha terminado de asumir unas encuestas que le dan cada vez menos apoyos tras casi un año en la cresta de la ola, habiendo perdido la oportunidad de desbancar al PP en el centro-derecha español durante su proceso de elección interna.

Oponerse a un acto que normalizaría la vida democrática española y que no tendría, aparentemente, un coste electoral para su partido, puede verse como un talón de Aquiles que conduzca a Ciudadanos a un aciago escenario electoral de imprevisible salida que les impida conquistar sus plazas pendientes: las capitales de provincia y las Comunidades Autónomas.

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