Desde el primer homínido que descubrió que con un palo podía cazar mejor, o desde que fabricó su primer hacha con un palo y una piedra, hasta el trasplante de un  corazón artificial o las realidad virtual, la tecnología ha sido parte fundamental de nuestra vida y nuestra sociedad, ha permitido al ser humano alcanzar, en el último siglo y medio, cotas de crecimiento de población muy superiores a las de otros periodos de la historia, cuando en el siglo XIX había aproximadamente 1000 millones de personas, hoy en día hay más de 7000, con esto se demuestra no solo nuestra capacidad de adaptación al medio, si no también, por medio de la tecnología, nuestra capacidad de adaptar al medio a nuestras necesidades y casi siempre también a nuestros caprichos.

Hay muchos colectivos en contra de las nuevas tecnologías, sea porque creen que és una manera de que los estados controlen a sus habitantes, por la decadencia de las relaciones entre personas por el mal uso de ciertas aplicaciones, no creo que estén equivocados, ya que como todos sabemos, cualquier avance tecnológico viene seguido de buenas y malas formas de usarlo, incluso avances que nacieron como herramientas bélicas (GPS, radar, etc….), luego al ser aplicadas en la vida civil su influencia fue muy beneficiosa.

Los detractores y los defensores, tienen cada uno sus opiniones y sus argumentos al respecto, pero la cuestión es que la tecnología, depende de la persona que la controla para dirigir su uso, por ejemplo, la nitroglicerina, en malas manos, es un potente explosivo, pero en manos de un médico, es un vasodilatador. Por eso, a la hora de prejuzgar un nuevo descubrimiento,  la cuestión que debería pasarnos por la mente sería, ¿El ser humano está capacitado para un uso constructivo de ese aparato/herramienta o solo le podría buscar un uso «destructivo»?

Ahora bien, de todos es sabido que la tecnología está monopolizada, casi en su totalidad, por los países del hemisferio norte, que no van a permitir que los del hemisferio sur puedan desarrollarse, hay vemos un papel no solo útil en la vida cotidiana, si no, poder político y económico, en un claro caso de: «mi país está más avanzado que el tuyo, con lo cual, tu eres peor que yo y debes servirme»,  poniendo en relieve la forma de actuar de las zonas más ricas del planeta.

Mucha gente cree que llegará el día en el que la tecnología supere al ser humano, sea con la creación de IA (inteligencia artificial) o con la sustitución de los seres humanos por robots, esta última ya se puede ver en casi todos los sectores y campos, por ejemplo, fábricas que antes tenía 200 empleados ahora tiene 20 robots, en muchos campos de trabajo se ha sustituido la mano de obra humana por herramientas robotizadas, por su bajo coste y su alta productividad, en mi caso, en el mundo de la construcción metálica y la soldadura, los brazos robóticos están a la orden del día.

En el caso de las IA, el desarrollo no es tan claro como en el caso de los robots, pero todo asociamos la creación de la IA, con el de las películas, un robot con aspecto humano y que salvo que está hecho de metal y circuitos, es igual que un ser humano, incluso con sentimientos y emociones, aunque en estos momentos, la diferencia entre humanos e IA´s es muy claro, llegará un día en el que no nos podamos distinguir unos de otros, pero con esa idea en mente, podemos también llegar a pensar que en algún momento, las maquinas puedan llegar a controlar a la humanidad, como en la famosa película «Terminator», en la que la humanidad está siendo exterminada por las maquinas, mi opinión es que nunca se sabe, nadie puede saber que ocurrirá en el futuro, pero al paso que va el mal uso de las tecnologías y el desgaste ecológico asociado a ello, no creo que le demos tiempo a las maquinas a rebelarse en contra del ser humano. Pero como se ha demostrado ya en varias ocasiones, los avances tecnológicos, surgen exponencialmente, cuantos más se descubren, más rápido avanza la ciencia y más rápido se descubren cosas nuevas y así sucesivamente.

La tecnología y sus avances, ha permitido al ser humano alcanzar, en el último siglo y medio, cotas de crecimiento de población muy superiores a las de otros periodos de la historia, cuando en el siglo XIX había aproximadamente 1000 millones de personas, hoy en día hay más de 7000, con esto se demuestra no solo nuestra capacidad de adaptación al medio, si no también, por medio de la tecnología, nuestra capacidad de adaptar al medio a nuestras necesidades y casi siempre también a nuestros caprichos.

1 Comentario

  1. Que articulo más malo. No aportas nada nuevo nada cierto, nada que quede en la memoria. Sin embargo, buen esfuerzo. Saludos desde Colombia.

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