La Marcha del Silencio de Uruguay es un acontecimiento civil y anual que rememora a los desaparecidos durante la dictadura cívico militar. La reivindicación es clara y concisa: dónde están.

En 1973 se inicia la dictadura cívico militar de Uruguay que se prolongará hasta 1985. Este régimen no democrático emerge en un contexto de golpes de Estado, en el sentido clásico del concepto, es decir, liderados y ejecutados por militares profesionalmente articulados y jerarquizados, contra poder u oposición con ideología de izquierda – en el continente sudamericano.

 

Guerra Fría post Revolución Cubana (1959)

En América del Sur surgen grupos civiles y políticos afines a las ideas sociales y comunistas cuya cúlmine se vivió en la Revolución cubana de 1959, del Ché y de Fidel Castro. En algunos casos estos grupos organizados llegaron al poder político – Unidad Popular de Salvador Allende en Chile – en otros casos estos grupos fueron militancia y oposición. En cualquier caso, y ante la duda, la todopoderosa CIA define América del Sur como zona de influencia ideológica y evita que la chispita cubana se expandiera en la región sur. Los autoritarismos militares del Cono Sur como cordón sanitario del comunismo.

 

Golpes de Estado en los 60 y 70

Se dice de Chile y Uruguay ser los países del Cono Sur con una mayor tradición democrática consolidada en el S.XX previo a sendos golpes de Estado, sin embargo, los poderes fácticos desvanecieron la democracia institucional.

Los regímenes que surgen de los golpes de Estado han sido bautizados por la academia como los nuevos autoritarismos: entre los años 60 y 70 Brasil, Argentina, Chile y Uruguay (recordemos que Paraguay ya contaba con su propia dictadura desde unos años atrás) acataron ante medios coercitivos y crudamente represivos estos nuevos regímenes no democráticos.

El politólogo argentino O ́Donnell, atribuyó al autoritarismo militar del Cono Sur una visión paternalista del Estado, de instancia superior e ideologizada hacia la extrema derecha.

Este tipo de régimen militarizado actúa en pro del rescate de la sociedad en crisis (ideológicamente enferma), por medios coactivos, en nombre del bien común. Por tanto la Doctrina de Seguridad Nacional es la personificación e identidad del interés nacional ante el enemigo.

Al ser el enemigo interno, el combate se realiza a la interna de su población. Por lo que el Estado le declara la guerra a la nación en su expresión máxima: a la sociedad civil y a los partidos políticos.

 

Plan Cóndor

El Plan Cóndor es una operación de inteligencia que nace en el Chile de 1975, en la que el anfitrión más Argentina, Uruguay, Brasil, Paraguay y Bolivia arman una red de coordinación para la represión política de la izquierda en el Cono Sur. La coordinación transnacional incluyó secuestros y asesinatos entre los países mencionados. Las investigaciones (la documentación se ha obtenido en Asunción, bautizada como los Archivos del Terror y en documentos desclasificados por la administración de Bill Clinton) han incluido a Estados Unidos – Kissinger como Secretario de Estado – en el diseño de la operación. Recientemente, el juicio iniciado en Italia contra los represores del Plan Cóndor por crímenes de lesa humanidad hacia ciudadanos italianos, sentencia a 24 represores a cadena perpetua.

 

Terrorismo de Estado

En Uruguay, el desgaste político debido a una crisis económica y social, fue el escenario para que el presidente constitucional Bordaberry en conjunto con las fuerzas armadas ejecutaran el golpe de Estado.

La militancia con ideología socialista fue liderada, entre otros grupos, por la guerrilla armada Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros (de los cuales fueron miembros el célebre ex presidente de la República Pepe Mujica y la ex vicepresidenta Lucía Topolansky). La inestabilidad social fue contestada con medidas de excepción y a base de decreto. Los militares fueron incluidos en el ejecutivo al declararse el estado de guerra interno. A partir de entonces se inició la persecución política, la ilegalización de organizaciones sociales y políticas de izquierda, la intervención de la Universidad y el terrorismo de Estado: víctimas por detenciones arbitrarias, tortura, encarcelamientos masivos, miles de exiliados, asesinatos, y también desapariciones forzadas, es de estas últimas, que apenas algunos restos aún no han sido encontrados.

 

Madres y Familiares de Desaparecidos

A finales de la década de los 70, las denuncias de desapariciones empezaron a circular, por ello familiares de los desaparecidos forman un grupo de investigaciones y denuncias bajo el nombre de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos. El grupo ha denunciado, mantenido la memoria y promovido la investigación en Uruguay y Argentina principalmente exigiendo justicia y saber el paradero de los desaparecidos.

Durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez del Frente Amplio, aparecieron en Uruguay por primera vez restos de un desaparecido en dictadura, dentro de predios militares. Este ejecutivo también inició un procedimiento judicial contra represores militares vivos.

Recientemente en el Parlamento Nacional el ex militar, senador y miembro del ejecutivo Manini Ríos, cuestionaba que se siguiera persiguiendo judicialmente a militares retirados por hechos ocurridos en dictadura, “¿Hasta cuándo seguirá actuando este tipo de venganza? ¿Era necesario e imprescindible detener en estos momentos de pandemia al capitán Lawrie Rodríguez con todas sus vulnerabilidades? ¿Hasta cuándo se seguirá procesando a militares octogenarios por hechos ocurridos hace 50 años?”

Una gran parte de la sociedad uruguaya lo tiene claro, hasta que aparezcan. La Marcha del Silencio es de los acontecimientos civiles más numerosos, es apartidario y no incluye ideología en su organización. Siguen persiguiendo la verdad, la justicia, preservar la memoria y nunca más al terrorismo de Estado.

 

#MarchaDelSilencio2020

El 20 de Mayo 2020 se celebraba el 25 aniversario de la Marcha del Silencio. Una convocatorio anual, civil y multitudinaria que rememora la memoria de los desaparecidos. Mientras se recorre la principal avenida de Montevideo, se leen uno a uno los nombres de los desaparecidos, entre uno y otro, el coro de manifestantes grita PRESENTE.

Las medidas de distanciamiento social por pandemia no han evitado que las ausencias siguieran presentes.
Simbología que rememora la memoria de los desaparecidos ha inundado los principales enclaves de la ciudad.

Se solicitó el usufructo de la cadena nacional de radio y televisión para la retransmisión de los nombres. Ante la negativa del ejecutivo de Lacalle Pou, la retransmisión se ha hecho a través de las redes sociales. En audio live, entre un nombre y el otro, a lo largo y ancho del país, ciudadanos, desde sus casas, han gritado PRESENTE.

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